Infiltraciones de Ácido Hialurónico

El ácido hialurónico es una substancia inyectable, a nivel articular, que se usa en medicina para mejorar la viscosidad y elasticidad del líquido sinovial de las articulaciones, y favorecer de este modo el cuadro inflamatorio y de dolor articular.

Se utiliza, principalmente, en casos de artrosis en diferentes articulaciones, en particular en la rodilla, pero también en la cadera, el hombro, el tobillo o las manos.

Al actuar como lubricante, disminuye la tensión que ejercemos sobre las distintas articulaciones al realizar las acciones más comunes de la vida cotidiana, como caminar, bajar escaleras o la práctica deportiva.

Las infiltraciones, cuyo efecto suele durar entre 6 y 12 meses, deben ser realizadas por un médico experto. La mejoría es progresiva a lo largo de las semanas posteriores a la infiltración, siendo la respuesta variable según el estado del paciente y las características de su artrosis. 

Conviene recordar que, en casos de artrosis, recomendamos, además, la práctica de ejercicios específicos, así como la ayuda de otras terapias.

Los riesgos de las infiltraciones son mínimos, con lo que se trata de una terapia muy eficaz en casos de artrosis dolorosa. Igualmente, resulta muy útil,  como práctica preventiva, en caso de actividad física intensa, como sucede con los deportistas.