Grasas y carbohidratos: tópicos acerca del adelgazamiento

Ya hace algún tiempo que se van refutando algunos tópicos acerca de la dietètica sostenidos durante años. Cada vez son más las personas que son conscientes, por ejemplo, de los inconvenientes de la leche y sus derivados, de los que hablaremos más adelante, y opta por evitarlos. Pero hay un tópico profundamente arraigado según el cual para adelgazar lo primero que hay que suprimir son las grasas; de ahí que algunos de nuestros pacientes se sorprendan tanto cuando, en una dieta de adelgazamiento, les indiquemos que tomen frutos secos o aguacate. Pues bien, ya hace años que van apareciendo estudios y libros que muestran que los carbohidratos engordan más que las grasas.

Todas aquellas personas que poseen unas mínimas nociones dietéticas saben bien que la energía que produce 1 gr. de grasa es superior a la que produce 1 gr. de carbohidratos o de proteínas; lo cual quiere decir que las grasas poseen más calorías. Así pues, ¿por qué engordan más los hidratos de carbono que las grasas? La razón es sencilla y… ¡complicada a la vez! Nuestro cuerpo tiene un fino sistema de regulación creado a lo largo de millones de años. Dicho sistema es el resultado de las múltiples adaptaciones que el ser humano ha tenido que hacer a fin de adaptarse a la variabilidad en cuanto a la disponibilidad de alimentos, de su cantidad y calidad. Evolutivamente hablando, el ser humano ha pasado más tiempo de hambrunas que de abundancia de comida, con lo que el cuerpo ha generado un elaborado sistema por el cual cuando hay abundancia de comida ésta se almacena para cuando haya escasez. A dicho mecanismo se le conoce como el ‘genotipo ahorrador’. Para saber más al respecto, puede consultarse el libro El mono obeso (Crítica, 2004) de José Enrique Campillo Álvarez.

Debido a la tendencia al almacenamiento cuando ingerimos carbohidratos abundantemente, éstos se usan primero para los pocos órganos que solo pueden funcionar mediante glucosa; después, para llenar la reserva hepática de glucosa y del resto de órganos, unos pocos son quemados en el músculo, pero la gran mayoría se almacena en forma de grasa. En cambio, las grasas son ampliamente usadas en el metabolismo energético de la gran mayoría de órganos, por lo que sólo se almacena un pequeño porcentaje.

Con ello, se sobreentiende que no queremos decir que las grasas no engorden, pero sí que lo hacen en menor medida que los carbohidratos. Este es el motivo por el que nuestros pacientes pierden peso comiendo frutos secos, aguacates y otras grasas, especialmente si están son saludables, porqué, por encima de todo, ¡hay que comer sano! Y que conste, para finalizar, que nuestra preocupación por el hecho de engordar tiene más que ver con la salud, dados los peligros de la obesidad, que con la estética.

Dra. Padma Solanas Noguera

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