Ozonoterapia

El ozono es una forma alotrópica del oxígeno. A partir del oxígeno medicinal (O2), y mediante un proceso físico que separa los dos átomos que lo constituyen, obtenemos el ozono (O3), formado por un átomo (O) y una molécula (O2) de oxígeno. El ozono posee diversas aplicaciones, desde la depuración de aguas residuales hasta su uso médico.

La ozonoterapia consiste, justamente, en la utilización del ozono con fines médicos, ya sea como terapia complementaria o bien como tratamiento único.

Principales efectos del ozono sobre el organismo:

  • germicida de amplio espectro: inactiva bacterias, virus y hongos.
  • activador del metabolismo de los glóbulos rojos, aumentando la cesión de oxígeno a los tejidos.
  • modulador del sistema inmunológico.
  • combate el estrés oxidativo, al activar los enzimas antioxidantes de las células.
  • analgésico y antiinflamatorio que permite disminuir el uso de fármacos.

El ozono puede administrarse por distintas vías:

  • Vía tópica: en contacto con la piel
  • Infiltraciones: articulaciones, músculos
  • General
  • Intrarectal

La ozonoterapia está indicada en múltiples trastornos, como:

  • artrosis de rodilla y cadera.
  • dolores de espalda (cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias).
  • contracturas musculares. Puntos gatillo.
  • arterioesclerosis cerebral y/o de las extremidades inferiores.
  • colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn.

Igualmente, la ozonoterapia puede utilizarse como terapia complementaria en pacientes oncológicos, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, enfermedades reumáticas y autoinmunes.