Biorresonancia

Mediante la biorresonancia podemos, primeramente, registrar los patrones de frecuencias interferentes, transformarlos después en patrones de frecuencias terapéuticas y, por último, devolverlos al paciente. De esta forma liberamos y eliminamos la información de las sustancias nocivas y el organismo puede recuperar su capacidad de autorregulación.

Para que la aplicación terapéutica de la biorresonancia sea eficiente, hay que procurar:

  • no tomar café ni sustancias estimulantes unas horas antes de la sesión.
  • no tener el estómago demasiado lleno, ni tampoco acudir en ayunas a la sesión.
  • beber abundante agua mineral después de la sesión y durante las 24 horas posteriores a la sesión de tratamiento.
  • tomarse un descanso después de la sesión, siempre que sea posible.

Hay que tener en cuenta que, en algunas ocasiones, el paciente se sentirá más cansado después de haberse sometido a una sesión terapéutica de biorresonancia, lo cual significará una mayor eliminación de tóxicos. Estos síntomas suelen remitir antes de 48 horas, para después mejorar notablemente. En cualquier caso, es importante notificar cualquier reacción al terapeuta.