Acupuntura

La acupuntura es un sistema de diagnóstico y tratamiento de las enfermedades, originario de China, donde se empezó a desarrollar hace más de dos mil años. Lo que persigue la acupuntura es tanto sanar a la persona enferma como que la persona sana no enferme. Se trata, así pues, de un método de medicina preventiva con un origen milenario. La acupuntura o medicina tradicional china utiliza diferentes técnicas tanto para el diagnóstico del estado de salud de una persona como para el tratamiento de la patología origen de la consulta.

Seguramente, el procedimiento más conocido de la acupuntura sean las agujas, que sirven para estimular los diferentes puntos energéticos de nuestro cuerpo, distribuidos a lo largo de diferentes canales, llamados meridianos, que nutren a los distintos órganos del cuerpo.

Un punto de acupuntura puede ser estimulado o bien sedado en función de lo que necesite el órgano que se encuentre alterado. De esta manera, se pretende normalizar la situación energética del órgano en cuestión y restablecer así el estado de salud.

En el diagnóstico se utilizan diferentes técnicas, como la medición de los pulsos, la observación del estado de la lengua o el examen del rostro del paciente. Existe un total de doce pulsos que permiten valorar el estado de los doce órganos principales y saber si están en plenitud o en vacío, según la terminología médica china. La lengua, al igual que la cara, refleja también el estado de dichos órganos. Todo ello, junto con la historia clínica del paciente, permite orientar el tratamiento adecuado a cada situación.

Por lo que se refiere al tratamiento, además de las agujas, se pueden utilizar la moxa, las ventosas o la tuina. La moxa se utiliza para calentar la aguja, es decir, para imponer calor en aquellos casos en los que se necesita dar más calor, tras haber sufrido un estado de frío energético. Para moxar se suele usar un material de origen vegetal que desprende un olor muy característico. Las ventosas, por su parte, sirven para desbloquear zonas muy contracturadas, muy llenas según la medicina china, a fin de descongestionarlas.

Por último, la tuina es el masaje que, mediante diferentes pases y demás, también sirve para estimular o relajar las distintas zonas y órganos del cuerpo.

En resumen, la acupuntura resulta muy útil para que los diferentes órganos del cuerpo vuelvan a su equilibrio energético primero y así facilitar que funcionen adecuadamente. Y es que donde hay equilibrio hay salud.